Bauza y el desequilibrio equilibrado

“Jugar bien, en el fútbol, es lograr el equilibrio. Saber atacar y saber defender”, Edgardo Bauza, en El Método Bauza (Edgardo Bauza-Ariel Ruya)

Hoy a las 20:30 la Selección Argentina que conduce Patón Bauza cerrará la primera vuelta de las Eliminatorias para Rusia 2018. Si analizamos la tabla de posiciones nos encontramos con que el equipo está a las puertas de finalizar está etapa inicial fuera de la zona de clasificación directa: hoy ocupa el quinto puesto con 16 unidades, la misma cantidad que tienen el tercero (Colombia) y el cuarto (Ecuador). También una rápida lectura nos diría que el equipo está más cerca del primero (Uruguay con 19) que del sexto e inmediato perseguidor Paraguay, que tiene 12. La grieta se profundizó la fecha pasada cuando ganaron todos los de arriba excepto…Argentina, en su visita a Perú. Subrayen la palabra “visita”.

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Las fríos números no alcanzan para explicar un fenómeno, y muchísimo menos si no están dotadas de elementos contextuales. La cuantificación no alcanza para describir procesos complejos. Podríamos decir, sin equivocarnos, que Patón Bauza tiene un marcado déficit en competencias internacionales cuando sale de casa. ¿Cómo es eso? Si tomamos en cuenta las últimas tres Copas Libertadores (2014-2015 con San Lorenzo, 2016 con San Pablo) veremos que de 16 partidos que disputó como visitante, apenas cosechó una victoria: en 2015 en Montevideo frente a Danubio. Después, empató 7 y perdió 8. Podríamos sumar también la derrota vs River en la Recopa 2015. Pero lo más curioso es que ganó una de esas Copas, y fue semifinalista en la otra. Una especie de desequilibrio equilibrado. Los resultados particulares tampoco dicen demasiado si no se los analiza bajo la óptica del esquema general. Pero no por eso no nos deberían llamar la atención aquellos elementos que se repiten. Como por ejemplo el hecho de que en dos ciclos diferentes la Selección no haya logrado un aceitado rendimiento colectivo, que se ve potenciado a la baja cuando le falta su principal figura. A pesar de que no hay una línea causa-efecto directa entre rendimiento y resultado, los números nos dicen que en estas Eliminatorias Argentina consiguió 9/9 con Lionel en cancha y 7/18 (38,88%) cuando estuvo ausente.

Frente a Paraguay será la segunda presentación como local desde la salida del Tata Martino. Diferentes circunstancias obligaron a Bauza a delinear un equipo al que le faltan piezan fundamentales. Messi no necesita explicación, pero perdió a tres de los cuatro defensores titulares (al menos en lo que va del ciclo). No encontró reemplazo a las características de Biglia: Kranevitter acostumbra a hacerse eje y ser salida limpia, como Mascherano. Banega como enlace, recibiendo detrás de la línea de volantes rivales, fue un ajuste que funcionó en la última Copa América. Claro que esto no puede leerse descontextualizado de la idea que pretende el actual DT y las características de sus compañeros. El problema era quién se erigía como destinatario de la pelota. Ahí comienza la Desconexión Sideral. Un equipo partido entre funciones de defensa y de ataque. Con vértigo por los costados a partir de extremos que tienen la función de conducir (aunque reciben alto en el terreno) y no de desequilibrar por sorpresa y con espacios. Entonces la responsabilidad caía en alguno de los delanteros (sí, fueron dos y no uno, pese a lo que diga el númerito telefónico) que debían retroceder para recibir de espaldas y descargar. La falta de movilidad y compañeros cerca terminaron de dinamitar un circuito de juego que nunca llegó a encenderse.

Ante urgencias, que no son tales ya que queda la mitad del trayecto, enfrentarse a todos los rivales y una diferencia actual de 4 puntos con la zona de no Rusia, Bauza seguirá en la búsqueda de un funcionamiento colectivo que potencie las virtudes individuales. Tiene elementos para conformar un plantel con características variadas. Equilibrio de ingredientes para facilitar el desequilibrio cerca del arco rival, sin descuidar el propio. Lo peor que le puede pasar hoy es que si el resultado no es el esperado se agiten los fantasmas de lo inmediato.

Por Iván Sandler para VARSKY SPORTS.

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